sábado, 3 de octubre de 2015

Olvidarse del ruido...

Los brazos expulsan latidos
El aire salpica... Se escuchan sonidos
Las ondas se reflejan en su rostro
La sonrisa sale...
La arena seguía en sus pies
Calmaba las sombras...
Las dimensiones alteraban el reloj
Seguía creciendo...
Su mirada era inalterable
Avanzaban las pupilas...
Se mojó los dedos
Soltó las cuerdas
Y lo abrazó de un salto...
Descubriendo que el secreto está
En atreverse... Y olvidarse del ruido.


Mónika Cazorla

Aunque suene fuerte... Olvidarlo, cansarlo... Soplarlo
Que no reste palabras ni música...
Que no haga pequeña la osadía 
Que no reste... Que no exista... Aunque esté.